El saco
Un capítulo del narrador de cuentos, contaba las correrías de
un soldado que al retornar de la guerra recorría innumerables parajes donde
ayudaba gente y sumaba amistades, además de coleccionar favores como deudas por
cobrar. Uno de aquellos amigos a quien ayudó le obsequió un saco, el cual tenía
la propiedad de atrapar lo que el dueño quisiera. Si quieres saber la historia completa,
búscala en el YouTube.
Cuando era niño, papá solía viajar mucho y se ausentaba por
largas temporadas y como era mi adoración, lo extrañaba muchísimo. En alguna ocasión supo que enfermé, mamá
logró enviarle una carta explicándole que el pequeño se está enfermando de
tristeza.
Yo, en diversas ocasiones entraba a su habitación, la cual
era mi refugio cuando se me apretaba el corazón por algún motivo y hablaba
entre sollozos, y le contaba todo lo que lo extrañaba ¿Cuándo regresas? Preguntaba
al aire, a su frazada entre mocos y lágrimas.
Pero en medio de mi desaliento hallé un modo de consolarme, sin buscarlo
observé el saco negro de lanilla quizás, que siempre colgaba de un perchero, un
poco empolvado y me acerqué, busqué en los bolsillos, acaricié el tejido y
empecé a sentir el olor de mi padre, fuerte y tan propio de él y lo olía con desesperación,
como si fuese a acabarse, como si mañana ya no estuviera.
De esta forma hallé - sin querer - el modo de darle consuelo
a mi corazón de niño abatido y maltratado por la ausencia de mi padre: entrar a
su bungaló y tocar y oler el saco.
Es cierto que este saco no era como el cuento del soldado,
pero sí que me atrapaba y realmente me sentía aliviado o algo consolado.
Cuando papá me contó una historia referente al abandono, se
me quedó grabado en la mente hasta hoy: ¿Cómo pueden abandonar a un niño?
Él me contó muchos años después que no entendía el impacto que causaba su alejamiento, y aunque debía trabajar, retornó y buscó la forma de conseguir trabajos con menor ingreso, sólo para estar más cerca de los hijitos.
He vuelto
Continuará.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Por favor se pertinente y objetivo, mantén los principios del respeto en cada una de tus intervenciones, gracias.