domingo, 4 de diciembre de 2011

Cómo lo enfrento?


Alguna vez te has encontrado en un momento en el cual estabas al borde del colapso porque te viste en evidencia o te sorprendieron haciendo algo incorrecto?  Para ser más preciso; te has encontrado en una situación en la cual por alguna falta tuya se viene el castigo?  Fluye el temor, la pérdida de toda o parte de la razón porque piensas en locuras para subsanar ese momento, el estrés es inevitable, afloran enfermedades o manifestaciones nerviosas que no sabías que tenías, hasta aquí creo que lo vas a recordar tal vez con algo de gracia y comicidad, pero el propósito de este comentario tiene un fin mucho más serio y razonable.

El dolor ante la pérdida de un ser querido (entiéndase por pérdida también a un ser querido que en vida ya no cuenta para ti por determinadas razones) es un tránsito inevitable por un pasillo oscuro y sin luz al final como a veces se ve o espera,  es un dolor del cual no te vas a escapar, es ineludible, es absurdo pensar otras cosas, sólo masticar el dolor y la pena.  No hay lugar para una parada y pensar en otras cosas y lo peor es que en ese momento ves que el tiempo no es tu mejor aliado ya que ese tiempo te va a maltratar y vas a tener que soportarlo viendo y recordando cosas de tu ser amado.  ¿Que dolor verdad? Particularmente yo no he tenido la oportunidad de pasar por algo así, debe ser un momento muy complicado donde nadie, por más que quiera se va a comprar tu pena para hacer tu vida más llevadera y menos dolorosa.

Y por qué hablo de penas y tristezas, simple; porque no todo es alegría y siempre surgen momentos complicados en tu vida, pero justamente es necesario ver más  allá de lo que tus ojos pueden ver, tratar de no cerrar tu entendimiento y al contrario; ser tenaz en perseguir a la razón.  Hace poco tiempo pude sentir el dolor de una de mis amistades por la pérdida de un hermano, dado mi aprecio quise elaborar un plan que consista en robar o tratar de menguar esa tristeza pero vi gracias a la “razón” que este afán sería inútil e infructuoso.

Al inicio del comentario hice mención a situaciones perturbadoras que se  desencadenan en una especie de catástrofe personal  de las cuales al parecer uno muy difícilmente saldrá bien librado, y es porque haré una remembranza y como ejemplo la usaré, para todos.. Incluido para mí.

La oración de Jesús en Getsemaní
Mateo 26
37 Y llevando con él a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo, comenzó a entristecerse y a angustiarse.
38 Entonces les dijo: "Mi alma siente una tristeza de muerte. Quédense aquí, velando conmigo".
39 Y adelantándose un poco, cayó con el rostro en tierra, orando así: "Padre mío, si es posible, que pase lejos de mí este cáliz, pero no se haga mi voluntad, sino la tuya".
40 Después volvió junto a sus discípulos y los encontró durmiendo. Jesús dijo a Pedro: "¿Es posible que no hayan podido quedarse despiertos conmigo, ni siquiera una hora?
41 Estén prevenidos y oren para no caer en la tentación, porque el espíritu está dispuesto, pero la carne es débil".
42 Se alejó por segunda vez y suplicó: "Padre mío, si no puede pasar este cáliz sin que yo lo beba, que se haga tu voluntad".
43 Al regresar los encontró otra vez durmiendo, porque sus ojos se cerraban de sueño.
44 Nuevamente se alejó de ellos y oró por tercera vez, repitiendo las mismas palabras.
45 Luego volvió junto a sus discípulos y les dijo: "Ahora pueden dormir y descansar: ha llegado la hora en que el Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los pecadores.
46 ¡Levántense! ¡Vamos! Ya se acerca el que me va a entregar".


Si pasaste por una situación complicada y viste que tu voluntad, tu determinación, tu propósito y todo lo que quieras no sería suficiente para librar ese momento imagínate ahora el momento que pasó nuestro Salvador previo a ser entregado para ser torturado, avergonzado, maltratado, violentado, previo a sufrir daño físico y emocional.  No había marcha atrás para ese propósito, tenía que cumplirse.  Si en algún momento te sentiste hundido en un hoyo oscuro producto de una gran angustia estoy seguro que jamás tendrá punto de comparación con el dolor y tristeza que invadió el alma de Nuestro Salvador, al punto de sentir tristeza de muerte en el alma(Mateo 26:38).

Queridos amigos, El hizo ese sacrificio para que puedas enmendarte de una mala acción tan sólo con dirigirte a tu Dios y arrepentirte de todo corazón, Dios entregó a su hijo para que con su sangre limpia y pura se compre nuestras culpas y pecados.

Si la pena que sientes hoy te aqueja y no permite que te levantes, entrégasela a Nuestro Dios y que Él actúe en tu vida.

Dios los bendiga
Seguimos pronto



5 comentarios:

  1. HOLA NORBEN ESTOY TOTALMENTE DE ACUERDO CONTIGO ANTE SITUACIONES DIFICILES DIOS ES NUESTRA FORTALEZA, PERO NO OLVIDEMOS QUE LA VIDA TAMBIEN NO DA TANTAS COSAS MARAVILLOSAS.

    SALUDOS QUE DIOS TE BENDIGA

    ResponderEliminar
  2. Entonces debemos agradecer a nuestro Dios por brindarnos esas cosas maravillosas de la vida. :)
    Pd. Olvidé colocar, además de los daños que sufriría nuestro Señor, que Él sabía perfectamente que moriría, por ello la tristeza que inundó su alma.
    Saludos amigos, gracias por comentar.

    ResponderEliminar
  3. Y cuando estás en falta y sientes esa mano divina que te salva de un dolor terrible y te sonríe sin juicio alguno, definitivamente hay que agradecer y proponerse sinceramente mejorar.
    "Enderezándose Jesús, y no viendo a nadie sino a la mujer, le dijo: Mujer, ¿dónde están los que te acusaban? ¿Ninguno te condenó?
    Ella dijo: Ninguno, Señor. Entonces Jesús le dijo: Ni yo te condeno; vete, y no peques más."

    ResponderEliminar
  4. Y si se fijan en el párrafo de Mateo 26 que pegué, Jesus buscaba apoyo en sus discípulos, al menos que se condoliden postrándose junto a él, que le hagan sentir su calor, que lamentan lo que sucederá. Lo escribiré en otro posteo. Gracias por comentar.

    ResponderEliminar

Por favor se pertinente y objetivo, mantén los principios del respeto en cada una de tus intervenciones, gracias.